… ahorrar luz = ahorrar dinero
Uno de los retos universales para el siglo XXI es reducir la contaminación y dosificar el consumo de energía. A nuestro alcance, como profesionales de las instalaciones eléctricas, está la posibilidad de contribuir a dicho reto. Más que posibilidad es una obligación que trabajemos junto a nuestros clientes para conseguir unas instalaciones lo más eficientes en cuanto al rendimiento de energía eléctrica consumida.
Llevamos años asesorándoles, realizando auditorías energéticas para estudiar por donde se escapan los kilowatios y qué podemos hacer para reducirlos. Gracias a la diaria conversación con los usuarios donde contribuimos a su educación energética, tratando de enseñarles pequeños hábitos que a la larga se convierten en grandes resultados.
Algunas de las pequeñas acciones que realizamos consiguen grandes ahorros en su factura eléctrica, contribuyendo directamente a la salud de su bolsillo y del medioambiente.
Nuestra experiencia nos demuestra que conseguimos pequeños/grandes ahorros con las siguientes acciones:
- En industria eliminar el consumo de energía reactiva de bobinas y motores.
- Sustituir equipos ferromagnéticos por electrónicos.
- Implementar tecnología de bajo consumo o led allí donde se pueda, eliminar todo lo halógeno e incandescente.
- Implantar hábitos inteligentes, como el encendido y apagado de luces y maquinaria.
- Instalar convertidores de frecuencia para motores y bombas.
- Instalar reguladores de luz en pasillo, salones y habitaciones.
- Integrar elementos de control domóticos en viviendas y oficinas.
- Hacer un seguimiento mensual de los avances.
- Potenciar el óptimo aislamiento de paredes y ventanas para evitar la escapada de frío/calor.
- Estudiar los hábitos y las necesidades, modificando horarios o formas de hacer las cosas.